Ámbar

El color ámbar del semáforo, unos cincuenta metros por delante, captó la atención de Alberto. —¡Maldita sea! —murmulló mientras sus dedos se tensaban con fuerza sobre el volante. Sin tiempo que perder, estudió todas las posibilidades que aquella concurrida avenida le ofrecía a esas horas de la mañana; la primera calle a la izquierda resultaba …

Nodriza

Dos horas después, la hostia me seguía retumbando en los oídos. Siempre he querido, admirado y odiado a Jorge a partes iguales; lo quiero porque fue el primer amigo que recuerdo, lo admiro porque aglutina la mayor parte de las cualidades que me gustaría hacer propias y, por último, lo odio porque me molesta reconocer …

La Ley del Talión.

No era capaz de recordar cómo llegó hasta ese lugar y mucho menos todo lo que había hecho desde el ya lejano momento en el que se levantó aquella mañana. Y allí estaba, sentado en una de las mesas de aquel lugar recóndito, mirando los arcos perfilados con cañas entrelazadas que servían de unión entre …

Amanecer

—Hora de la defunción, cinco cuarenta y cinco. Aquellas palabras frías, sin ningún signo de emoción, se limitaron a constatar un hecho. Abrió los ojos inundados de lágrimas con sabor a despedida para ver como el doctor traspasaba el umbral de la puerta. Afuera, en el pasillo, todo eran sollozos y a su alrededor, una …

MIEDO

Miedo. Nada definiría mejor la sensación que la embargaba en la penumbra de aquellos bancales. Apenas acababa de cumplir seis años, pero esa edad, en plena posguerra, era la más apropiada para que comenzara a ocuparse de algunas de las tareas de los mayores. Y regar la huerta, aunque fuera en medio de la tenebrosa …

Última llamada

Si no le hubiera dado la última calada al cigarrillo nunca lo habría descubierto oculto entre las sombras de aquel zaguán. Era la segunda vez en ese día que cruzaron las miradas; imposible olvidar aquella cara y su aspecto de matón. Se asemejaba al malo de una novela de género negro, con una fea cicatriz …

No hay vampiros en Cáceres.

La noche otoñal y la incipiente niebla se abalanzaron sobre la mujer. Tardó poco en darse cuenta de que tendría que haber elegido otro camino de vuelta a casa; en cuanto dejó atrás el palacio de los Golfines de Abajo y sintió como la soledad más siniestra se acomodaba sobre sus hombros. Más adelante, donde …

Rotonda

¿Te gusta el género negro? Tal vez eres de los que ven cine o leen novela negra porque les entretiene. Puede que vayas un poco más allá del entretenimiento y lo hagas porque necesitas aprender como deshacerte de tu cónyuge, de un amigo molesto o, ¿por qué no?, de un conductor agresivo que te ha …